Jon Lorin

Modalidades de encargo para música original

El trabajo del estudio se organiza por encargo y por formato. Antes de escribir la primera nota se define qué necesita la obra: un videojuego narrativo con estados emocionales que cambian según el jugador, una instalación inmersiva donde el público decide cuánto tiempo quedarse, o un cortometraje donde la música convive con el sonido directo. Esa conversación inicial ordena el resto.

Videojuego narrativo

Pensado para proyectos donde la historia avanza por decisiones y el jugador permanece horas dentro del mismo mundo. Se trabaja con bucles largos que no delaten su reinicio, capas que se activan según el estado de la escena y silencios deliberados que dejan respirar el diálogo. La instrumentación mezcla material acústico con texturas electrónicas según lo que pida la premisa.

Conviene llegar con el guion o un documento de escenas, aunque sea provisorio.

Ver cómo se organiza el proceso

Instalación inmersiva

Aquí el público se mueve y la música debe funcionar en cualquier punto del recorrido. El trabajo se planifica con el equipo de montaje: distribución de altavoces, comportamiento de las capas según la posición y una mezcla que resista la reverberación real de la sala. Los bucles se extienden para que nadie perciba un comienzo o un final.

Se acuerdan pruebas en espacio antes de la apertura al público.

Revisar escenarios y montajes

Cortometraje

El formato más breve y el que más depende del montaje. La música entra donde aporta y se retira cuando el ambiente o la actuación ya cuentan lo necesario. Se trabaja junto a dirección y montaje para decidir qué tramos quedan sin intervención musical y qué alternativas existen cuando el silencio total no es viable por razones técnicas de mezcla.

Se puede partir de un corte o de una escaleta comentada.

Ver criterios de entrega y calidad

Otros formatos y encargos mixtos

También se toman trabajos que combinan más de un formato: piezas para una exposición que luego se reutilizan en un tráiler, temas que empiezan como material de instalación y terminan en un corto. En estos casos se define por separado el alcance de cada uso, porque lo que se licencia para una sala no es lo mismo que lo que se licencia para una proyección.

Se conversa antes qué usos derivados podrían aparecer.

Consultar información de licencias

Modalidades de encargo

Cada trabajo arranca de una premisa narrativa y de un brief que define el formato. Antes de escribir la primera nota, acordamos qué se compone, con qué instrumentos y hasta dónde llega la licencia. Estos son los tres recorridos habituales del estudio.

Música para videojuego narrativo

Se parte del guion y de los estados emocionales que el jugador va a atravesar. Definimos temas por zona o por personaje, bucles largos que no delaten su reinicio y transiciones que respondan a las decisiones dentro del motor. La instrumentación combina cuerdas, piano preparado y capas electrónicas según lo que pida la escena. Entregamos versiones de prueba para integrar en el build antes de cerrar la mezcla final.

Contar el proyecto

Instalación inmersiva

Acá el público se mueve y decide cuánto tiempo quedarse, así que la música tiene que funcionar en cualquier punto del recorrido. Trabajamos con capas reactivas al movimiento, bucles extensos y silencios deliberados que dejan respirar el espacio. Revisamos la acústica de la sala con el equipo de montaje y ajustamos la mezcla después de la primera visita real. La licencia se acuerda según la duración y el alcance de la exhibición.

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Cortometraje

En el cortometraje la música convive con el sonido directo y con la actuación, y a veces la decisión correcta es no intervenir. Definimos junto a dirección y montaje en qué tramos conviene subrayar y en cuáles el silencio sostiene mejor la tensión. Se compone sobre imagen bloqueada, con margen para ajustes de sincronización. La licencia cubre el uso del tema en el circuito de festivales y en las copias que el proyecto necesite.

Consultar disponibilidad

El sitio no reproduce música sin autorización. Las muestras se presentan por atmósfera, con créditos e información de licencias. Para iniciar un encargo, escribí a info@jonlorinmusic.com o llamá al +54 11 4151-4462.

Qué queda claro antes de empezar a componer

Un encargo de música original se sostiene sobre acuerdos concretos, no sobre supuestos. Estas son las condiciones que el estudio pone por escrito antes de abrir un proyecto, para que nadie tenga que interpretar después lo que nunca se habló.

Las muestras publicadas no son material libre

Las piezas que aparecen en el sitio se presentan por atmósfera y con sus créditos correspondientes, pero eso no las convierte en banco de uso gratuito. Ninguna se reproduce ni se reutiliza sin autorización previa del estudio. Si un fragmento te sirve como referencia para un encargo, se puede conversar; si lo necesitás para un proyecto ya en marcha, hay que acordar la licencia antes de usarlo.

Un encargo empieza con un brief, no con una melodía

Antes de escribir el primer compás, el estudio necesita entender qué formato tiene el proyecto (videojuego narrativo, instalación inmersiva, cortometraje u otro), qué rol cumple la música dentro de la obra y qué debe evitar. Sin esa premisa, cualquier tema es una apuesta. El formulario de contacto recoge ese contexto inicial y desde ahí se define el resto.

La instrumentación y los bucles se acuerdan, no se improvisan

El trabajo combina instrumentación acústica y electrónica, bucles largos y capas que responden al movimiento del público. Cuánto dura un bucle, qué capas se activan y en qué momento entra un silencio deliberado son decisiones que se toman junto al equipo del proyecto, según cómo se va a usar la música en el juego, la sala o el montaje. No son parámetros fijos que se apliquen igual en todos los casos.

La licencia se define antes de componer, no después

Alcance del proyecto, territorios, plazo y usos derivados son parte del acuerdo inicial. Conviene llegar a esa conversación con las preguntas ya planteadas, porque cambiarlas a mitad del trabajo obliga a rehacer decisiones musicales. La información de licencias del sitio resume los puntos habituales, pero no reemplaza el acuerdo particular de cada encargo.

El formulario no crea un pedido ni reserva fechas

Enviar el formulario de contacto solo pone la consulta en manos del estudio. No genera una orden, no bloquea un cupo de trabajo y no confirma disponibilidad. La respuesta llega desde el correo o el teléfono del estudio, y a partir de ahí se evalúa si el proyecto encaja y cómo se organiza.

Los plazos y las condiciones económicas se acuerdan caso por caso

No hay una lista cerrada de tiempos ni de tarifas publicada en el sitio. La planificación depende del formato, de la cantidad de material y de las etapas de revisión que necesite el proyecto. Eso se conversa una vez que el brief está claro, y queda por escrito antes de comenzar.

Cómo se trabaja un encargo, paso a paso

Antes de escribir la primera nota hay una conversación y un documento. El brief define el formato, la premisa narrativa y qué se espera de la música en cada tramo. A partir de ahí se acuerda qué se entrega, cómo se revisa y qué queda registrado por escrito. Nada de esto depende del tamaño del proyecto: un cortometraje y un videojuego pasan por las mismas instancias, con distinta profundidad.

Brief y premisa narrativa

Se recibe el contexto del proyecto: guion, referencias, escenas clave y el rol que debe cumplir la música. Si algo no está claro, se pregunta antes de avanzar. El brief se resume por escrito y se devuelve para confirmar que lo entendido coincide con lo pedido.

Acuerdos antes de componer

Formato de entrega, duración de los bucles, instrumentación acústica y electrónica, capas que responden al movimiento del público y tramos de silencio deliberado. También se define el alcance de la licencia y qué usos quedan cubiertos. Todo eso se documenta antes de empezar.

Revisión de detalles y versiones

Cada entrega parcial se revisa contra el brief, no contra una idea suelta. Se anotan los ajustes, se marcan las versiones y se evita rehacer lo que ya estaba acordado. Las decisiones de mezcla se prueban en el contexto real: motor del juego, sala de montaje o espacio de instalación.

Registro y comunicación

Los intercambios quedan por escrito y las etapas se documentan con fecha. Si un cambio afecta el alcance, se avisa antes de ejecutarlo. La comunicación es directa, sin promesas de resultado ni plazos inventados: lo que se acuerda es lo que se entrega.

Para iniciar un encargo, el formulario de contacto recoge la solicitud y el estudio responde desde info@jonlorinmusic.com o el teléfono +54 11 4151-4462. Las muestras se presentan por atmósfera, con créditos e información de licencias. El sitio no reproduce música sin autorización.

Por qué un encargo acá se organiza distinto

Un encargo de música original no empieza con una melodía: empieza con una decisión sobre qué debe escuchar la audiencia y en qué momento. Por eso el trabajo se ordena antes de componer, con el formato ya definido y las condiciones claras sobre la mesa.

El brief manda, no el catálogo Cada proyecto arranca con una premisa narrativa concreta. De ahí salen la instrumentación acústica y electrónica, la extensión de los bucles y los tramos donde conviene callar. No hay una biblioteca de temas para reutilizar: se compone para lo que la escena necesita decir.
Tres formatos, tres lógicas de escucha Un videojuego narrativo pide bucles que resistan repetición y transiciones entre estados emocionales. Una instalación inmersiva necesita capas que respondan al movimiento del público y funcionen en cualquier punto del recorrido. Un cortometraje trabaja contra el sonido directo y la actuación, con márgenes más ajustados.
Las muestras se escuchan con permiso El sitio no reproduce música sin autorización. Las muestras se presentan por atmósfera, con créditos e información de licencias a la vista, para que quien evalúa sepa qué está oyendo y bajo qué condiciones podría usarlo.
La licencia se conversa antes, no después Alcance, territorios, plazo y usos derivados se acuerdan al inicio del encargo. Definir esto temprano evita renegociar cuando el material ya está montado y el equipo tiene fechas encima.
Un solo interlocutor durante todo el proceso La composición, la mezcla y los ajustes posteriores los lleva la misma persona que recibió el brief. Eso reduce las traducciones internas y hace más simple volver sobre una decisión cuando algo no cierra en el montaje o en la prueba dentro del motor.

Si querés ver cómo se ordena un encargo paso a paso, el proceso creativo está detallado por etapas. Para enviar una solicitud con el formato y la atmósfera ya definidos, el formulario de contacto es el punto de partida.